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sábado, 7 de abril de 2012

Caso Puccio, amigos del secuestro

La Familia que secuestraba y asesinaba a sus amigos


Todo comenzó en el año 1982, terminaba la guerra de Malvinas y estaba próximo el fin de las dictaduras militares en la Argentina.
En ese contexto, un hombre llamado Arquímedes Puccio, de profesión contador público y ex diplomático, perpetró  un plan para hacerse de dinero: Secuestrar empresarios -que él conocía o que eran amigos de sus hijos- cobrar un rescate y luego matarlos.
Arquímedes Puccio, había sido acusado de secuestrar a un empresario de Bonafide en 1973, pero fue sobreseído por falta de pruebas.
La mentira adoptada para concretar los secuestros es otro de los factores que convierten la historia de los Puccio en algo aún más siniestro: se aprovechaban de la confianza de sus víctimas.
 





Para llevar a cabo su plan, se reunió con varios amigos: Guillermo Fernandez Laborda (amigo desde la década del 70); Roberto Oscar Díaz (empleado en una concesionaria de autos); Rodolfo Franco (coronel retirado) y Herculiano Vilca (albañil). Según se supo más tarde, éste acondicionó el sótano de la casa de Puccio, donde ocultarían las víctimas.
El sótano en forma de "L" había sido ambientado como una cava de vinos. Tras un mueble de dos puertas, montado sobre ruedas, se encontraba una burda puerta que conducía a otra habitación, más pequeña y oscura, recubierta con papel periódico. Un tacho metálico de pintura, vacío y con una tapa sobre uno de sus lados, hacía las veces de improvisado excusado. Una mesita,  y un sucio camastro completaban el mobiliario.
 



Lugar del sótano donde mantenían en cautiverio a las víctimas


Arquimides Puccio


El albañil Vilca

El día 22 de julio de 1982, cometían su primer secuestro, el empresario de 23 años Ricardo Manoukian. Lo atrapan cuando salía de uno de los depósitos de los supermercados Tanti, propiedad de su padre. Era muy conocido de Alejandro Puccio. Iban a fiestas juntos y se saludaban a los abrazos.


Ricardo Manoukian

Su familia pagó 500.000 Dólares de rescate, pero el empresario no fue liberado y no volvieron a verlo con vida. Según fue probado posteriormente, el entregador de Manoukian fue uno de los hijos de Puccio, Alejandro, amigo personal del empresairo secuestrado.
Mientras conducía por Avenida del Libertador, Manoukian observa a su amigo “Alex” Puccio haciéndole señas para que parara a conversar. Fue abordado por la fuerza y a punta de pistola llevado a la casona.
Cuando el cuerpo de Manoukian fue encontrado tenía 3 disparos en la nuca.  Lo habían asesinado el 30 de julio de ese mismo año.
 


Eduardo Aulet

El 5 de mayo de 1983, secuestran al ingeniero Eduardo Aulet.
Acababa de recibirse de ingeniero industrial, estaba casado y tenía entonces 25 años.
Éste también era amigo de Alejandro Puccio, pues habían jugado rugby en el mismo equipo de San Isidro. Cabe aclarar que el hijo de Arquímedes  era un deportista famoso, había jugado en el Club Atlético San Isidro e integrado el equipo del seleccionado nacional de rugby Los Pumas.


Alejandro Puccio en pleno partido

Aulet, también fue asesinado, pero su cadáver recién fue descubierto en 1987, enterrado en un campo de General Rodriguez. De nada le sirvió a su familia haber pagado el rescate de 100.000 Dólares.


Lugar donde fue encontrado el cuerpo de Aulet

El 22 de junio de 1984, el empresario Emilio Naúm de 38 años, dueño de dos conocidas marcas de ropa  ( Mc Taylor)salía de su casa de Palermo Chico todos los días alrededor de las  10 de la mañana. Venía conduciendo su automóvil BMW, cuando vio que Arquímedes le hacía señas para que se detuviera.


Emilio Naúm

Sin desconfiar de nada Naúm detiene la marcha – el clan lo había elegido como su próxima víctima- pero al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, se resiste y lo matan de un disparo en el pecho.
Sin embargo, la vida del clan Puccio, estaba por llegar a su fin un año después. El 23 de agosto de 1985, la policía detiene a Laborde que junto con Arquímedes y su hijo Daniel Puccio se disponían a cobrar el rescate de la empresaria Bollini de Prado dueña de la concesionaria Mitsubishi de Lavallol.


Nélida Bollini de Prado tras su liberación

Cuando la encontraron en el sótano de la casa de los Puccio, llevaba ya 32 días de cautiverio – La señora de Prado estaba bastante desmejorada, sin embargo con su ayuda se pudieron aclarar los crímenes del clan.
La residencia de los Puccio se conoció más tarde como la residencia del terror. El sótano donde mantenía a sus víctimas presas era de hormigón armado, para evitar que los ruidos pudiesen ser escuchados desde fuera.



Arquimides Puccio en la actualidad

Algunos vecinos recuerdan a Arquímedes como “el loco de la escoba“. Todavía se preguntan si sus barridas de las 3 de la mañana eran para asegurarse de que no se oyeran los pedidos de auxilio de las personas que mantenían en cautiverio en el sótano, que tenía una salida de aire que daba sobre la calle.
El clan fue detenido, en él estaban también Silvia y Daniel Puccio (hijos de Arquímedes) y Epifania Calvo (su mujer), pero luego fueron liberados.


Daniel "Maguila" Puccio al ser detenido

En esta causa los héroes fueron la telefonista de la vieja empresa ENTEL  que logró ubicar con métodos prehistóricos el llamado saliente que se hacía desde un teléfono público de una confitería en  Av. del Libertador.
De inmediato se la aviso a la Policía, quien cuenta sólo con orden de detener a quien hablase por teléfono en dicho bar. No se sabía si se trataba de una o diez personas. Allí se detuvo al solitario Arquímedes Puccio quien se encontraba extorsionando telefónicamente.




Este fue el punto de partida para aclarar los hechos y liberar a la víctima todavía viva, aún en el sótano. Al ser indagado, Alejandro Puccio declaró no saber de las actividades del padre, pese a vivir allí. A instancias de Aníbal Ibarra -en ese entonces Secretario de la Cámara del Crimen- se llevó a cabo un allanamiento de la casa de los Puccio y se estableció que ninguna persona que viviese en ese lugar  podía ignorar los hechos que allí sucedían, máxime porque se dejaba la radio encendida a alto volumen para evitar que la víctima pudiera pedir  auxilio.


Tras haber estado preso 11 años, Alejandro Puccio sale en libertad bajo fianza en 1997 y muere en julio de 2008.
Arquímedes Puccio fue condenado a cadena perpétua. En la actualidad , se encuentra bajo libertad condicional y vive en la casa de un pastor evangelista, en General Pico, provincia de La Pampa. Estudió Derecho mientras estuvo en prisión y hoy ejerce la profesión de abogado.


Puccio el día que quedó libre
Durante todos los años que estuvo preso, jamás quizo hablar sobre los crímenes que cometió, pero si dijo no estar arrepentido de nada.

Alejandro Puccio muere en 2008 a causas de las secuelas de las lesiones recibidas en 1985 cuando intentó suicidarse en el Palacio de Tribunales arrojándose al vacío desde el quinto piso del edificio y cayó sobre un puesto de la DGI, en el vestíbulo central .

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